Tres películas sobre la muerte y los duelos

El cine muchas veces reproduce los mismos tabús y silencios que existen en la sociedad. Pero también puede regalarnos historias que narran otras maneras de vivir. Respecto a los duelos y la muerte, conocer experiencias diversas puede ayudarnos en nuestros propios procesos.

A continuación compartiré tres películas que destaco por sus peculiaridades. (¡Atención! Daré detalles de las tramas de las películas.)

Las protagonistas son mujeres de diferentes edades que viven las pérdidas y la muerte a su manera. Todas las historias están situadas en territorios occidentales durante el siglo XX.

Antonia (1995, Países Bajos)

“Incluso antes de que saliera el sol, Antonia sabía que tenía los días contados. Sabía más que eso. Sabía que sería su último día. No es que se sintiera mal, pero, a diferencia de otros, Antonia sabía cuándo era ya suficiente. Convocaría a sus seres queridos al lado de su cama. Les informaría que moriría pronto, cerraría los ojos y moriría.”

Así comienza esta película, que narra la vida de Antonia y su gente desde que vuelve a su pueblo natal (después de la segunda guerra mundial) hasta que ella muere. Esta historia abarca muchos tabús de una manera tierna y cruda. Entre otros, destaco el tratamiento que hace de la muerte, los ciclos de vida y la sororidad entre las «desheredadas» (madres solteras, diversas funcionales, lesbianas, migrantes…), maltratadas, marginadas, por las violencias de la normalidad y las instituciones. Se juntan y viven a su manera.

Explicada con la magia de un cuento, la muerte está muy presente. Des de la muerte de la madre de la protagonista en el inicio de la historia, pasando por una partera que también se encarga del cuidado de los muertos. Accidentes, un suicidio, asesinatos… Cuando Antonia sabe que morirá, se despide con conciencia.

Fotograma de Memorias de Antonia (en la versión doblada al castellano). Dirigida por Marleen Gorris, ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa (1995).

Harold & Maude (1971, EEUU)

Harold es un joven rico aburrido de la vida que busca maneras inusuales de estar cerca de la muerte. Finge repetidamente que se suicida, visita funerales de desconocidos… y en uno de éstos conoce a Maude, una mujer superviviente de los campos de concentración nazi. La amistad que les une rompe convencionalismos. En un momento de la historia Maude decide suicidarse porqueno quiere vivir más de 80 años. A pesar de que Harold intenta disuadirla, ella lleva a cabo su deseo. La polémica está sobre la mesa y el debate es complejo.

Fotograma de Harold & Maude, dirigida por Hal Ashby, basada en una novela de Colin Higgins.

Estiu 1993 – Verano 1993 (2016, España)

Frida tiene 6 años y ha perdido a sus padres, que han muerto de sida. Al quedar huérfana es adoptada por sus tíos y deja Barcelona para mudarse al campo. Durante el primer verano desde la pérdida, los vínculos familiares se transforman, y Frida va comprendiendo que no volverá a ver a su madre. También irá comprendiendo qué significa morar.

En esta historia, se muestra el proceso de duelo de una niña cruzado por el estigma de la enfermedad del sida en una cultura católica.

Basada en la infancia de la directora y guionista, Carla Simón. Fue rodada en català, y seleccionada por la Academia de las Artes y las Ciencias CInematográficas de España como representante en los Premios Oscar.

Cada pérdida y despedida es única, como únicas son las personas y los vínculos que establecemos. Por eso, no hay una única manera correcta de vivir la muerte. Estas películas nos invitan a ampliar el imaginario y vernos reflejadas en diferentes historias, para enriquecernos y tener más ideas para escoger como queremos vivir.